¿Crees que tu pareja es tu “media naranja”? ¡Cuidado! tu relación podría estar en peligro

Uno de los mayores mitos es el de “la media naranja”. Ello significa que buscamos una persona para casarnos, o cuando ya estamos casados tratamos de re-educarla, para que piense como nosotros, actué como nosotros, reaccione como nosotros, etc., después de todo es, igual a nosotros, nuestra “media naranja”. Sin embargo, no es posible, porque el ser humano es único e irrepetible, cualquier comportamiento de una persona, tiene explicación en sus orígenes, en cómo ha sido tratado niño y cuáles han sido sus figuras modelos en su etapa formativa. Por tanto, que dos personas coincidan en comportamientos, significaría que además de tener una fisiología similar, probablemente también, la misma historia.

Los mayores problemas en una relación se dan cuando ambos no son conscientes de ello, quieren, y exigen muchas veces, iguales comportamientos y reacciones, lo que causa frustración, porque se espera que él o ella reaccione de la misma manera, y se enfatiza el “yo hubiera actuado así”. Claro “tú hubieses actuado así”, pero “ella no es él”, ni “él es ella”. Por ejemplo, si uno de las partes proviene de una familia numerosa, con tíos, decenas de primos y la otra parte ha sido hijo(a) único(a) o perteneciente a una familia pequeña, los comportamientos y reacciones de ambos, respecto a actividades familiares, serán completamente diferentes.

Existen algunas pruebas psicológicas como el MBTI (Myers-Brigss Type Indicator) para determinar tipos de personalidades y preferencias, esta prueba –que es una de las más tradicionales– muestra 16 tipos de personalidades, en las que se analizan cuáles son las características predominantes en la persona: si eres extrovertido o introvertido, intuitivo o sensitivo, racional o sentimental, juicioso o práctico. Por tanto, técnicamente, dos personas para “comportarse y reaccionar casi igual” tendrían que tener el mismo tipo de personalidad, es decir, coincidir dentro de los 16 tipos de este test, y dentro de cada tipo, tener la

misma intensidad; en otras palabras, ambos deberían ser extremadamente juiciosos y no solamente uno. 

Otro de los conceptos distorsionados en el mito de que la “media naranja” es una proporcionalidad (mitad=media), es decir, me corresponde el 50% y a ti te corresponde el otro 50%, o mitad-mitad, o “yo hago si tú haces”, y en una pareja o un matrimonio no debería existir proporcionalidad, simplemente, da más, quien tiene más. Si un hombre tuvo un padre riguroso y distante, y a su vez su abuelo tuvo las mismas características con su padre, es probable que éste, tenga un comportamiento similar con sus hijos, por tanto, en este tema tiene muy poco que dar, pero si su cónyuge ha tenido una formación distinta, es la indicada para dar mucho más. Siempre habrá alguien que necesite más que el otro, y ahí el amor debe expresarse en forma de generosidad, desechando cualquier criterio de proporcionalidad.

Esta entrega de los cónyuges es y debe ser una donación, donde cada quien da sin esperar recibir nada a cambio, sino sería una inversión, o un intercambio, pero nunca una donación. Esto enriquece al cónyuge que la entrega, dándole la posibilidad de ‘recibir’; si egoístamente no se da nada, estaremos ‘llenos de nosotros mismos’ y no tendremos ‘espacio’ para recibir. Cualquier entrega de un cónyuge a otro tiene un sentido especial, por tanto, si otra persona te brinda lo mismo esto carecería de valor, porque lo importante es que quien lo brinde sea el cónyuge. Aquí el que ‘recibe’ también debe recibir (conocer-aceptar, amar) el ser de la otra persona y no únicamente lo que le da placer y lo que le conviene. Como se aprecia esta donación exige madurez para entregarla totalmente y madurez para recibirla totalmente, cuando corresponda.

Si ahora eres “naranja” y estás casado con una “sandía” o “uva” -más grande o más pequeña que tú- y no necesariamente cortadas por la mitad… ¡felicitaciones!, este entendimiento es el primer paso para una relación duradera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Vuelve al inicio