El mejor MBA para ejecutivos empieza en el hogar

Durante muchos años diversos autores han discutido sobre si los líderes nacen o se hacen. De hecho es uno de los mayores mitos en la Administración. Algunos sostienen que el liderazgo son características innatas al ser humano, mientras que otros sostienen que son características adquiridas con la formación profesional, la interacción y la experiencia laboral. Inclusive muchos de los ejecutivos inician un MBA para conseguir liderazgo.

Luego de una investigación bibliográfica y haber participado en talleres de formación de niños y adolescentes, me permito sugerir, que en definitiva los líderes no nacen, sino que son formados en el hogar, en el hábitat original primigenio de las personas, donde son engendrados y se desarrollan. A veces se desarrollan bien; a veces se desarrollan mal; siendo este desarrollo entera responsabilidad de los padres.

Muchas veces encontramos ejecutivos –a quien se les reclama una capacidad de liderazgo – que no tienen la suficiente confianza en si mismos, para asumir nuevos retos. Por ejemplo, el desarrollo de la autoestima –y autoconfianza – es un proceso que se va forjando a lo largo de la vida de una persona, pero es la niñez una de las etapas más especiales y definitivas en este proceso. Por tanto, si tenemos niños que no perciben que son amados, que no son atendidos y que no sienten la preocupación de sus padres hacia ellos, se están desarrollando personas inseguras, que cuando lleguen a algún cargo ejecutivo años más tarde, tenderán a mostrar, o a ser más evidente, su inseguridad.

En esta parte es bueno aclarar la confusión que existe el día de hoy respecto a “amar a los hijos” o ser “buenos padres”; la gran mayoría confunde su rol de padre o madre, con un rol logístico o de proveedor, por tanto, si tienen a sus hijos en buenos colegios, quizás donde el inglés sea la lengua dominante, o donde exista un buen centro de cómputo, además de pagar las mensualidades de algún club, con algunos viajes en las vacaciones, consideran que no se les puede exigir más y su tarea como padres está cumplida. Nada más falaz. Los niños necesitan a los padres cerca, ellos crecen viendo a los padres como modelos, “los niños no escuchan a los padres los niños ven a los padres”, y si esto no se da, los niños generan actitudes negativas que les impiden desarrollarse totalmente como personas, y que a pesar de una posterior, y quizás muy buena formación académica, no podrán eximirse de su formación inicial. David Isaccs menciona que “el hogar es la primera escuela de las virtudes humanas”.

El “management” está plagado de términos y modas, pero poco se ha estudiado sobre los orígenes de los ejecutivos, es decir, cuanto influye su niñez –su formación inicial- en sus estilos gerenciales. Por ejemplo, si analizamos únicamente dos términos de la administración, como “Empowerment” o el “Coaching”, éstos están asociados a generar mayor autoridad y responsabilidad en las personas de manera que puedan actuar autónomamente o al proceso de educación de los empleados más jóvenes “vía adopción” por uno o varios empleados de mayor experiencia; pero ambos conceptos funcionan dependiendo de las personas a las que se les vaya aplicar. Por tanto, es muy probable que funcione en aquellos casos, donde los ejecutivos han sido desarrollados como personas en sus hogares y en donde, para ellos, sea natural enseñar, compartir, guiar; éstos son los líderes formados dentro de la familia. Un niño que no se ha sentido amado, difícilmente podrá amar, no por un problema fisiológico, sino porque simplemente desconoce ese sentimiento. Lo mismo les sucede a los ejecutivos, cuando se les exige liderazgo y guía, y ellos no han sido guiados. Nadie puede enseñar lo que no ha aprendido.Existen en los niños un conjunto de periodos sensitivos donde es posible desarrollar las capacidades físicas como andar, leer y escribir, pero también es posible desarrollar sus capacidades de orden –hábitos en general- sinceridad, justicia y hasta piedad. Si los padres logran estimular éstas capacidades dentro de los periodos sensitivos, estarán formando buenas personas y mejores ejecutivos. Por ello, el mejor MBA para ejecutivos empieza en el hogar.

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